5 ejemplos de impulso de las Finanzas éticas desde la Administración Pública

Un artículo de Silvia Martínez Balibrea–  Somos Comercio Justo y Banca Ética 

La crisis económica que ha asolado el país durante los últimos años, ha destapado las malas prácticas cometidas por la banca tradicional: rescates bancarios, desahucios, cláusulas suelo, paraísos fiscales, inversión en armas, estafa de las preferentes o las tarjetas black, son sólo algunos ejemplos. Este hecho ha propiciado el descontento de la población hacia los grandes bancos, beneficiando así el crecimiento de la banca ética, no sólo a nivel individual sino también a nivel de organizaciones, entidades, empresas y administraciones públicas. Se trata de una alternativa real al oligopolio de los bancos convencionales, un nuevo modelo bancario más transparente, que basa sus servicios en los principios de la economía social y solidaria. 

La trayectoria que han ido siguiendo las finanzas éticas en los últimos años, ha sido muy positiva. Según el último informe publicado por FETS- Finançament Étic i Solidari, Barómetro de las finanzas éticas 2016, el ahorro recogido por las entidades financieras éticas se ha incrementado un 12,29% sobre el año anterior, llegando a los 2 billones de euros, y casi se ha multiplicado por 15 en los últimos 10 años. La cifra de préstamos realizados también se incrementa hasta un 18,58% en el último año y se ha multiplicado por 6 durante los últimos 10 años. Este dato contrasta con el estancamiento que presentan las cifras de evolución de los préstamos concedidos por parte de la banca convencional y demuestra que la banca ética sigue apostando por el compromiso con sus clientes y sus proyectos.  

Por último, sólo en un año el número de clientes de las finanzas éticas se ha incrementado casi un 10% llegando ya a los 236.000. 

A pesar de estos datos esperanzadores, todavía hay mucha gente que desconoce la existencia de alternativas a la banca convencional y otros que, a pesar de conocerlas, todavía desconfía. Es prioritario pues, exigir políticas públicas que promocionen y den apoyo a las finanzas éticas, para hacerlas más visibles y extensivas al resto de la sociedad.  

¿Cómo pueden colaborar las administraciones públicas con la promoción de las finanzas éticas? 

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Money and plant.

 

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