Los bancos éticos

Un banco ético es simplemente un banco que aplica en su actividad los criterios éticos que hemos mencionado.

Pero es un banco, por lo tanto tiene que ser capaz de asegurar el retorno de sus fondos a los depositarios y tiene que poder garantizar su propia continuidad.

Un banco ético tiene un doble objetivo:

  • Financiar actividades económicas que generen un impacto social positivo.
  • Ser viable económicamente: obtener beneficios.

La banca ética busca el beneficio a nivel económico y a nivel social.

Un banco ético sitúa estos dos objetivos al mismo nivel y se define por considerarlos no sólo compatibles sino necesariamente complementarios. Para un banco ético, obtener beneficios es indispensable pero no suficiente; es necesario, también, que los beneficios se generen respetando una serie de criterios éticos básicos i financiar actividades con un impacto social positivo.
Se podría decir que, para un banco ético, el beneficio es una herramienta, no un fin. Una herramienta que le permita seguir desarrollando su actividad operativa y le permita ser sostenible en el tiempo.
Si un banco ético dejara de preocuparse del segundo objetivo, obtener beneficios, acabaría desapareciendo o dejaría de ser un banco. Si se olvidara del primero, seria tan solo un banco.