Las propuestas de Banca Etica para una recuperación económica saludable

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El Grupo Banca Etica, durante más de 20 años, ha estado trabajando para crear un sistema financiero diferente, que es capaz de responder a las necesidades de las empresas y las personas, sin dañar el medio ambiente promoviendo mayores niveles de bienestar para todas las personas. Lo hace al mostrar concretamente, a través de su actividad, cómo las finanzas podrían operar al servicio del bien común y al hacer propuestas para cambiar las reglas del sistema financiero.

El Consejo de Administración de Banca Etica ha preparado un documento que analiza las herramientas ya activadas en Europa y España para responder a la emergencia económica provocada por la epidemia y las opciones adicionales actualmente en debate.

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Hay mucho que se puede hacer con medidas de finanzas públicas (fondo de ahorro estatal, coronabonos o eurobonos, políticas fiscales, fondo de recuperación) y mucho más que se podría hacer si las finanzas privadas también se pusieran en posición de abandonar la lógica puramente especulativa que aporta beneficios económicos y alentar a transmitir los enormes recursos de ahorro e inversiones privadas hacia actividades económicas capaces de crear empleos respetando el medio ambiente y los derechos humanos.

En el documento preparado por el CdA de Banca Etica hay propuestas concretas, algunas de las cuales son reclamos históricos del movimiento de finanzas éticas, que hoy finalmente podrían encontrar aplicación. La naturaleza excepcional de la situación que estamos viviendo ya ha reducido algunos tabúes (se suspende el Pacto de Estabilidad; se permite la ayuda estatal, incluso se prohíbe la venta al descubierto en los mercados financieros). Podemos atrevernos a esperar que otras revoluciones también sean posibles.

ALGUNAS PROPUESTAS PARA LAS FINANZAS PRIVADAS

En las últimas décadas, las grandes finanzas privadas globales se han demostrado claramente incapaces de cumplir con su tarea principal de “asignación óptima de recursos” en la economía. Una financiación especulativa sin bridas junto con un exceso de liquidez son una mezcla mortal que dirige la mayoría de los recursos hacia objetivos especulativos a muy corto plazo y provoca crisis e inestabilidad continuas, además de tomar recursos de los sectores estratégicos para relanzar el empleo, la inclusión y el crecimiento sostenible. Ya lo hemos visto después de la crisis financiera de 2008: en los años siguientes, el BCE ha introducido mucha liquidez en los mercados europeos, de alguna manera asegurando el euro, pero gran parte de esa liquidez ha quedado atrapada en los circuitos de las finanzas especulativas sin llegar a apoyar la economía real compuesta por personas que consumen y grandes y pequeñas empresas que producen bienes y servicios y crean empleos.

Para decir basta al casino financiero en Europa, las propuestas son:

  1. Separación de bancos comerciales y de inversión: la propuesta ha estado en la mesa de la Unión Europea desde 2012, pero hasta ahora no se ha implementado. Sin embargo, haría que el sistema financiero europeo fuera más estable y eficiente.
  2. Implementar un impuesto sobre las transacciones financieras: a pesar del voto favorable del Parlamento de la UE y el proyecto de Directiva publicado por la Comisión Europea, incluso esta medida aún no ha visto la luz. Estamos hablando de un impuesto de una cantidad extremadamente limitada sobre cualquier venta de instrumentos financieros. Para aquellos que compran con una perspectiva a largo plazo, este impuesto mínimo es insignificante. Aquellos que trabajan con una lógica a muy corto plazo, comprando y vendiendo incluso miles de veces en una hora para ganar en pequeños cambios de precios, se verían obstaculizados por un impuesto de este tipo. Tenemos en cuenta que en muchos mercados, el comercio de alta frecuencia (HFT), es decir, los intercambios que tienen lugar en el orden de fracciones de segundo por algoritmos, representa más de la mitad de las transacciones totales. Por lo tanto, la idea es “construir un mecanismo fiscal que encarece las transacciones que perjudican el desarrollo social y ambiental”.
  3. Abordar seriamente el tema de los paraísos fiscales e implementar un impuesto web: finalmente hablamos de intervenciones como la obligación de informar los datos contables de las multinacionales país por país (la publicación actual de estados financieros en forma agregada no nos permite comprender cuánto declaran las empresas en jurisdicciones diferentes para reducir la carga fiscal). También es el momento oportuno para un impuesto web: más allá de las formas técnicas, es necesario que las grandes empresas de tecnología, que en tiempos de crisis han registrado nuevos avances importantes en la facturación, paguen impuestos justos en los países en los que obtienen ganancias, así participan en el bienestar del sistema en el que operan y en el que ganan.

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