El asociacionismo educativo se aproxima a la banca ética – Artículo de Xarxanet

Cada vez más agrupamientos se plantean recurrir a las finanzas éticas, que desde hace años tienen el reto de acercarse a las personas jóvenes.

El Observatorio del Tercer Sector publicaba en 2019 un estudio llamado “Uso de las finanzas éticas en las entidades del Tercer Sector”. Los resultados de la investigación indicaban que, entre el 2006 y el 2019, las entidades que hacían uso de las finanzas éticas (FE) habían pasado del 10% al 32%. Según el informe, a pesar de que una de cada tres entidades hacía uso de la banca ética, el 79% todavía no lo hacía en exclusividad, sino que combinaba este servicio con la banca tradicional.

La asociación Financiación Ética y Solidaria (FETS) define las FE como aquellas que “repercuten positivamente sobre la calidad de vida de las personas, aportan una serie de beneficios sociales y promueven el desarrollo sostenible“. Todo esto, apuntan, huyendo de las inversiones especulativas que vulneran los derechos humanos o la justicia social y ambiental. Parece coherente que las organizaciones sin afán de lucro quieran recorrer para administrar y gestionar sus recursos. Algunas, pero, siguen encontrándose con obstáculos para acercarse.

Juventud y finanzas

Este es el caso de las entidades que pertenecen al ámbito del asociacionismo educativo (esparcimientos y agrupamientos escuchas y guías), de base voluntaria y donde participan personas jóvenes. En este sentido, un estudio de la Fundación Ferrer y Guardia sobre el conocimiento financiero de la juventud ponía de manifiesto al 2009 el bajo nivel de educación financiera de los y las jóvenes, así como la necesidad de formación en esta materia.

Según Sofía Muñoz, técnica de educación de FETS, “a la juventud le parece un tema más lejano que otras formas de consumo responsable». Actualmente, FETS tiene en marcha unprocés para implicar la juventud en las finanzas éticas y solidarias de Cataluña. Este empieza con la elaboración de una investigación para “conocer los usos que hacen los y las jóvenes de su dinero, las percepciones que tienen sobre las FE y las barreras que se encuentran para implicarse”. El equipo encargado de diseñarla, ‘Finetikas’, está formado por 10 jóvenes que también han trabajado en la elaboración de propuestas prácticas.

Ante esta realidad, LaCoordi tiene entre sus objetivos acercar las economías transformadoras a este sector poblacional. Por este motivo, este año estrenaba colaboración con el Canal Malaia, una plataforma “hecha por jóvenes y destinada a jóvenes”, promoviendo un ciclo de programas con este hilo conductor. El segundo capítulo es un especial sobre el dinero, la banca convencional y las finanzas éticas, que expuso entre las personas participantes el desconocimiento de las alternativas económicas en este ámbito.

Anna Bardolet: «Estamos buscando fórmulas de apoyo que sean útiles para los jefes y monitoras que trabajan para la transformación social».

La entidad también está trabajando nuevas formas de acompañamiento en el asociacionismo educativo, donde las finanzas éticas están sobre la mesa desde hace tiempo pero en muchos casos no acaban de introducirse definitivamente. “Estamos buscando fórmulas de apoyo que sean útiles para los jefes y monitoras que trabajan para la transformación social, pero que a veces desconocen el abanico de alternativas que tenemos al alcance, o bien se los hace una montaña aplicar según qué cambios”, declara la Anna Bardolet, coordinadora de LaCoordi.

¿Por qué cuesta tanto el cambio?

Eduard Fernando, extesorerode la asociación de agrupamientos catalanes Esplac, asegura que el cambio a la banca ética lleva tiempo a la agenda de muchos esparcimientos, pero que normalmente es un proceso que acaba parándose. La encuesta que han elaborado recientemente desde la entidad para saber qué motivos hay detrás de esta resistencia al cambio apunta sobre todo a la burocracia. Tal y como comenta la Clara Bricullé, secretaria general de Esplac, “a menudo los esparcimientos desconocen donde tienen el dinero y dependen mucho de asesoramiento externo”.

El segundo motivo por el cual los esparcimientos no han hecho la transición a la banca ética es la falta de tiempo, seguida de la distancia. Muchas de estas entidades no se encuentran en Barcelona, donde hay la mayoría de oficinas y de cajeros de este tipo de banca. Esto se relaciona con la siguiente razón más votada: la disponibilidad de dinero en efectivo.

Por último, los agrupamientos han apuntado a el desconocimiento y a la falta de información. A pesar de existir diversosrecursos desde hace años para acercar las finanzas éticas al mundo de «los caus» y los esplais, como por ejemplo ‘El precio del dinero’ o ‘RedEFES’, parece que todavía no se ha dado el empujón definitivo.

A pesar de todo, Esplac también ha recogido datos esperanzadores: 26 de sus organizaciones quieren empezar este proceso, que creen necesario para ser coherentes con sus ideales y para dejar de generar tantos beneficios a los bancos tradicionales. La idea, según comentan, es que haya un efecto grita porque todos aquellos que todavía tengan reticencias se sumen y se pueda hacer un acompañamiento unitario. A estas alturas, la asociación está valorando las condiciones que ofrecen las diferentes bancas éticas.

Educación per a la transformación

Un dels esplais als que Esplac vol acompanyar és el Güitxi-Güitxi. La Maria Rifà, una de les seves monitores, confessa que porten temps descontentes amb el seu banc convencional, tant per problemes burocràtics com pel tracte que reben: “molts tracten les entitats sense ànim de lucre com una empresa”, comenta. El canvi no resulta gens fàcil, ja que es troben a Osona: “és molt més còmode tenir els diners a un banc convencional, igual que és més còmode comprar aliments a grans supermercats”, assegura. Tot i així, ja han començat a buscar una banca ètica.

Maria Rifà: “És molt més còmode tenir els diners a un banc convencional, igual que és més còmode comprar aliments a grans supermercats».

En Pol Rojas, cap econòmic d’Escoltes Catalans, explica que un 45% dels seus agrupaments ja estan amb banca ètica i un 30% es troben en migració. L’aposta que fan per les FE és clara: com a federació, realitzen part de les seves operacions amb Fiare. A més, tenen recursos per encaminar els agrupaments en aquesta línia. La Laura Prat, cap de gestió d’Acció Escolta, reconeix que la seva idea és fer un canvi definitiu a Triodos. No obstant això, molts del seus agrupaments segueixen amb la banca convencional, principalment perquè “cadascun té les seves dinàmiques”, explica.

Ambdues entitats, juntament amb Minyons Escoltes i Guies, són sòcies de FETS. Totes elles són conscients que la transmissió de valors que realitzen a través de les seves activitats hauria d’anar en consonància amb el resultat de les seves pràctiques diàries. No només pel que fa a la banca, sinó en relació a la seva economia en general. Per seguir reforçant aquest compromís, diuen que el següent pas serà apropar les finances ètiques als infants i joves amb els que treballen.